Ingeniería ecológica

Una vida dedicada al trabajo en pro de la electromovilidad.

E de electro. E de experta en ingeniería. E de Eva. Al hablar de movilidad eléctrica, no se puede dejar de lado la ingeniería eléctrica, pero tampoco a Eva Håkansson. Esta graduada en ingeniería mecánica se esfuerza al máximo por conseguir el avance de la electromovilidad. Por motivos de sostenibilidad.

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No hubo ningún momento en que se encendiera la bombilla. La sostenibilidad me ha acompañado desde que nací. La concienciación sobre ello siempre ha estado ahí. Siempre ha sido evidente
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Eva Håkansson

Esta es su primera visita a Berlín. Tiene cinco horas para hacer turismo bajo el cielo azul de la capital. Pero Eva Håkansson solo se mueve con su monopatín alrededor de la Puerta de Brandenburgo y la Columna de la Victoria antes de dirigirse hacia el barrio de Spandau. Esta sueca prefiere hacer turismo por la planta de BMW Motorrad, especialmente por la línea de montaje de la maxiscooter eléctrica BMW C Evolution. Probablemente, esto es algo que no se ve todos los días. Pero Eva Håkansson nunca ha intentado encajar en lo convencional. Al contrario, suele ser ese pez que nada a contracorriente.

Con 27 años, presentó su moto eléctrica de fabricación casera ante el parlamento sueco. Después, consiguió el récord de la mujer más rápida del mundo con su streamliner eléctrica, un registro que en estos momentos todavía no se ha mejorado. Dentro de poco, esta graduada en ingeniería obtendrá su licencia de vuelo, no para volar, sino para continuar desarrollando la electromovilidad en el transporte aéreo. Por ello, en Berlín se dedica a lo que más le gusta: continuar ampliando su incomparable conocimiento en materia de movilidad eléctrica y llevar a cabo trabajos formativos en mesas redondas centradas en la movilidad del futuro.

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La movilidad del ayer

"De turismo" por la planta de BMW Motorrad de Berlín.

Es cierto que los vehículos eléctricos no son nada novedoso. Ya habían nacido antes de que los primeros motores de combustión se atascasen sobre los antiguos caminos de grava. Trouvé presentó el que oficialmente se considera el primer vehículo eléctrico en la Exposición Internacional de Electricidad de París en 1881. Tenía capacidad para recorrer 12 kilómetros por hora y una gama de velocidades de entre 14 y 26 kilómetros. A pesar de que, en EE. UU., la mayoría de medios de transporte eran eléctricos en torno al año 1900, la invención del motor de arranque eléctrico y el aumento de la producción mundial de petróleo trajo consigo la aparición del motor de combustión. Diez años más tarde, el coche eléctrico prácticamente había desaparecido de las carreteras, un lugar al que volvería gracias a la concienciación de la gente con respecto a la contaminación del aire, la sostenibilidad y el cambio climático.

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Prueba del asiento de la BMW C Evolution.

Sin embargo, Eva Håkansson ya estaba interesada en el tema mucho antes que la mayoría de la gente. Para ser exactos, desde su nacimiento, en 1981. En los años 70, su padre trabajaba como desarrollador de scooters eléctricas, a las cuales posteriormente le siguieron motos eléctricas de carreras de bajo consumo y la primera moto de trial eléctrica del mundo. Eva creció rodeada de vehículos eléctricos. La ambición de Eva comenzó a florecer cuando su hermano mayor ganó un premio para jóvenes talentos a los 16 años con un coche híbrido de fabricación casera. Dedicó todo su tiempo a distintos proyectos científicos y ganó varios premios. Con 19 años, fue la representante de Suecia en la Science and Engineering Fair de Detroit y, después, ganó el Science Symposium de Londres. A este le siguieron innumerables premios, el más reciente de todos, el SignsAward, donde el príncipe Leopoldo de Bavaria condecoró a Eva en la categoría de "pasión por la comunicación".

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Aceleración y adrenalina

Nadie lo sabe todo: Eva se inspira en la BMW C Evolution en la línea de producción.    


Este expiloto estaba sorprendido por la fervorosa dedicación de Eva, pero, sobre todo, por la velocidad que consigue alcanzar con un vehículo eléctrico. Salar de Bonneville, Utah, Estados Unidos. En 2014, Eva Håkansson asciende el lago de sal con su streamliner eléctrica de fabricación casera compitiendo contra otros locos amantes de la velocidad y consigue un nuevo récord. Desde entonces, se la considera la motorista más rápida del mundo. En este caso, no busca la adrenalina de la velocidad, sino más bien la que obtiene del rendimiento de sus componentes de ingeniería. Ella misma se fabricó su propia moto, una tarea a la que dedicó un sinfín de horas y litros de sangre, sudor y lágrimas. Para su diseño y desarrollo, puso en práctica todos sus amplios conocimientos sobre la materia. "Tengo la necesidad de probar cosas que nadie ha hecho antes. Resulta increíblemente satisfactorio desafiar los límites de la tecnología y de mis propias capacidades".

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"A los que les guste la aceleración, le encantarán los vehículos eléctricos", afirma Eva Håkansson.

Cuando Eva lleva al límite la tecnología y consigue un récord, obtiene reconocimiento, y para ella eso es lo más importante. El objetivo es utilizar esa atención para luchar por lo que se podría llamar el trabajo de su vida. "Quiero demostrar que los vehículos eléctricos pueden ser rápidos y atractivos. Normalmente, las decisiones sobre qué comprar suelen estar basadas en emociones. Por lo tanto, el prefijo electro debería convertirse en un símbolo de estatus y, al mismo tiempo, dar la impresión de estar asociado a elementos inteligentes. Es así como la gente comprará este tipo de productos. Si queremos seguir viviendo en este planeta, tenemos que pasar a la acción. En mi opinión, la tendencia es avanzar hacia la conducción autónoma. Y en ese sentido, no hay nada mejor que los vehículos eléctricos, porque son fáciles de controlar".

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Trabajar por las noches y ver cómo se desarrolla una idea. Primero toma forma en mi mente, luego la pongo en práctica con las manos y veo cómo se va formando.
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Eva Håkansson

C Evolution

Urban Mobility

La electromovilidad ha llegado para quedarse

Eva es famosa por sus apasionados discursos sobre movilidad eléctrica.

Después de los altibajos por los que pasó el vehículo eléctrico durante la última década, el desarrollo de las baterías de litio para teléfonos móviles supuso el impulso definitivo para el avance de la movilidad eléctrica. Ahora, los debates sobre las nuevas cuestiones sobre el medioambiente se han simplificado y se centran en la eliminación de las baterías o la procedencia de la fuente de alimentación de los vehículos. Sin embargo, Eva lo tiene claro: "La electromovilidad ha llegado para quedarse". A esta conclusión llegó en 2005 mientras redactaba su tesis en ciencias medioambientales, una titulación a la que siguieron un máster y un doctorado en ingeniería mecánica.

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"La electromovilidad no es el futuro, sino el presente, y ha llegado para quedarse", afirma Eva Håkansson.

"Los vehículos eléctricos no tienen rival en términos de tecnología, ya que resultan tremendamente eficientes y silenciosos, no contaminan y tampoco dependen de ninguna fuente de energía. Al vehículo, y, por extensión, al usuario, no le importa que la electricidad proceda de la energía solar o hidroeléctrica. Por eso no le influyen los cambios". Todo ello la ha llevado a ofrecer charlas en mesas redondas frente a un público compuesto tanto por expertos como por no iniciados. El futuro avanza a gran velocidad y Eva está inmersa en él. En su opinión, el momento más importante en la evolución de la electromovilidad está al caer, y ella quiere formar parte de él. "Solo tenemos este planeta. Creo firmemente que, desde el punto de vista moral, estamos haciendo lo correcto".

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